Evita insolente, desenfrenada, rebelde, cuánta razón tenías en tu vida,luchadora incansable, tierna, enamorada...
Aún en el encierro eterno de lápidas injustas tu corazón palpita entre los vulnerados, entre los que sufren vulneraciones impuestas por designios de un gobierno que usa como metodología la mentira, como proyecto la avaricia, el sometimiento, la entrega y como táctica la injuria, el agravio, el desprecio...
Gobierno inconmovible el de Mauricio Macri, benefactor obsceno de la oligarquía, tu insolente e irrespetuosa enemiga a la que supiste enfrentar por tu decidida y desenfrenada lealtad hacia tu pueblo.
Gobierno despiadado el de Mauricio Macri y sus funcionarios, gobierno con proyectos de avaros, de los que atesoran riquezas, de los que instalan la muerte en las veredas, mientras en los barrios se propaga el espanto de enfermedades prevenibles sencillamente por la falta de alimento cotidiano y la salud se escapa como el agua entre los dedos. Gobierno insensible en donde la mentira , la injuria, el agravio se adueñó también de un Poder Judicial con jueces que mantienen presos políticos violentando las leyes y procedimiento legales hiriendo gravemente el Estado de Derecho.
Esta es la situación, querida Evita, desde hace cuatro inviernos, en donde las imposiciones del Fondo Monetario Internacional conlleva la desesperación de los desocupados, el temor de los trabajadores ocupados, la angustia de los jubilados con sueldos austeros y la tristeza infinita de quienes no pueden acceder ni a la educación y ni a la salud...
De vos y de Nuestros Hijos aprendimos a amar a este pueblo, y a todos los pueblos del mundo mencionados en tu mensaje como "los explotados y condenados a muerte por los imperialismos y los privilegiados de la tierra" (E. Perón). Nos duele "demasiado el dolor de los pobres, de los humildes, el gran dolor de tanta humanidad sin sol y sin cielo" como solías decir Evita eterna. Imposible callar . Imposible también quedarnos quietos. Imposible la inmovilidad mezquina ante tanta injusticia provocada.
Nos incendiaste con el fuego de tu corazón, nos hiciste fanáticas y desde nuestros corazones encendidos por el fuego infinito de Nuestros Hijos elegimos el camino rebelde que tiene la vida para vencer a la muerte.
Por eso no queremos 1.000 flores para Evita. Queremos miles de corazones solidarios, miles de manos obstinadas, perseverantes, construyendo una Patria justa y soberana porque como decías Evita, compañera y combativa:
"la esperanza es un inmenso dolor que se rebela y que quema en la carne y el alma de los pueblos sedientos de libertad y de justicia! "
Sara Mrad


0 Comentarios