Por las Plazas con las Madres: Carta para Eva Duarte

Escrita en 2019. Un frío invierno te escribo desde este país inmerso en la tormenta de los que abortan la libertad y la esperanza de los pueblos.

 Evita   insolente,   desenfrenada,   rebelde,   cuánta   razón   tenías   en   tu   vida,luchadora incansable, tierna, enamorada...

Aún   en   el   encierro   eterno   de   lápidas   injustas   tu   corazón   palpita   entre   los vulnerados, entre los que sufren vulneraciones impuestas por designios de un gobierno que usa como metodología la mentira,  como proyecto la avaricia, el sometimiento, la entrega y como táctica la injuria, el agravio, el desprecio...

Gobierno   inconmovible   el   de   Mauricio   Macri,   benefactor   obsceno   de   la oligarquía, tu insolente e irrespetuosa enemiga a la que supiste enfrentar por tu decidida y desenfrenada lealtad hacia tu pueblo.

Gobierno  despiadado  el   de  Mauricio   Macri   y   sus   funcionarios,   gobierno  con proyectos   de   avaros,   de   los   que   atesoran   riquezas,   de   los   que   instalan   la muerte   en   las   veredas,   mientras   en   los   barrios   se   propaga   el   espanto   de enfermedades prevenibles sencillamente por la falta de alimento cotidiano y la salud se escapa como el agua entre los dedos.  Gobierno insensible en donde la mentira , la injuria, el agravio se  adueñó también   de   un   Poder   Judicial   con   jueces   que   mantienen   presos   políticos violentando las leyes y procedimiento legales hiriendo gravemente el Estado de Derecho.

Esta es la situación, querida Evita, desde hace cuatro inviernos, en donde las imposiciones del Fondo Monetario Internacional conlleva la desesperación de los desocupados, el temor de los trabajadores ocupados, la angustia de los jubilados   con   sueldos   austeros   y   la   tristeza   infinita   de   quienes   no   pueden acceder ni a la educación y ni a la salud...

De vos y de Nuestros Hijos aprendimos   a amar a este pueblo, y a todos los pueblos   del   mundo   mencionados   en   tu   mensaje   como  "los   explotados   y condenados a muerte por los imperialismos y los privilegiados de la tierra"  (E. Perón). Nos duele  "demasiado el dolor de los pobres, de los humildes, el gran dolor de tanta humanidad sin sol y sin cielo"  como solías   decir   Evita   eterna.   Imposible     callar   .   Imposible   también   quedarnos quietos. Imposible la inmovilidad mezquina ante tanta injusticia provocada.

Nos   incendiaste   con   el  fuego  de tu   corazón,   nos   hiciste   fanáticas   y   desde nuestros corazones encendidos por el fuego infinito de Nuestros Hijos elegimos el camino rebelde que tiene la vida para vencer a la muerte.

Por eso no queremos 1.000 flores para Evita. Queremos miles de corazones solidarios,   miles   de   manos   obstinadas,   perseverantes,   construyendo     una Patria justa y soberana porque como decías Evita, compañera y combativa:

"la esperanza es un inmenso dolor que se rebela y que quema en la carne y el alma de los pueblos sedientos de libertad y de justicia! "           

Sara Mrad

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