Por las Plazas con las Madres

En la provincia de los azahares prontos, en esta tierra donde la zafra azucarera es la que prevalece como el primero y único de los recursos industriales productivos, escribo estas líneas... Aquí en donde el azúcar supo salar las frente de los trabajadores rurales y ensanchar las manos  obreras del surco mientras encorvaba las espaldas trabajadoras de los ingenios...

 Desde aquí, desde este lugar, en donde floreció la primavera de la lucha contra los ingenios cerrados en la dictadura de Onganía. Desde el lugar  donde la efervescencia de  las luchas populares provocó la reacción siniestra del Operativo Independencia, que se abalanzó destruyendo la vida de los que luchaban por un pueblo sin hambre y sin explotación instalando la noche más oscura y dolorosa en la vida de Nuestros Hijos,  militantes populares todos ellos...

Desde aquí y en el ahora, donde las manos asesinas, generadoras de violencia  atacó salvajemente a Luis Espinoza,  y tantas víctimas del gatillo fácil  y que, sin el más remoto arrepentimiento, tortura salvajemente a un abogado de Concepción, mientras el gobernador Juan Manzur y el ministro de Seguridad de Tucumán, Claudio Maley dan vuelta la cabeza, miran para otro lado, o  peor aún, se tapan los ojos y los oídos para no hacerse cargo de la responsabilidad que les cabe, mientras se empeñan en ignorar la lucha y las exigencias de las diferentes  organizaciones y, ni siquiera se dignaron en responder las notas que presentamos, es claro: el mutismo persiste para seguir vulnerando la vida y los derechos...

 Desde el aquí y el ahora en el que ese mismo gobernador pretende y persevera en que una dotación del Ejército se instale en Tucumán en el Arsenal "Miguel de Azcuénaga" cuando fue el más terrible centro de detención  y exterminio del NOA y que debe conservarse para siempre como sitio de Memoria , Verdad y Justicia.

Sí, desde este aquí  y este ahora escribo estas líneas de apertura de nuestro programa pero sin dejar lado lo que  sucede a lo largo y ancho de este extenso país, con su pueblo empeñado hasta los tuétanos como consecuencia del liberalismo feroz, perverso,  que nos gobernó durante cuatro años y que nos dejó hipotecados por décadas y sumidos en la pobreza a las grandes mayorías populares.

¿Preocupación? Sí , claro, pero mucho más indignación! Indignación, bronca porque ese nefasto gobierno neoliberal hizo lo que quería hacer: beneficiar a unos pocos, a esos que entregan la Patria por la especulación financiera y la concentración de riquezas a costa del hambre y el desprecio de los que viven en los barrios carenciados. Esos mismos pocos que durante siglos se preocuparon por profundizar la inequidad,  hacerla cada vez más profunda y destructiva , con ese odio que  corre por sus venas con el que alimentan sus infames corazones. Esos pocos que explotan a nuestros trabajadores, que desprecian a los que viven en la indigencia sin el más mínimo remordimiento. Esos , que se manifiestan en Plaza de Mayo a pesar de la necesidad de esta cuarentena impuesta para salvaguardar la vida, esos que pretenden silenciar la historia de Nuestros Hijos  mancillando los pañuelos...

Por eso las Madres seguimos alertas porque así como transformamos nuestro dolor en lucha persistente y permanente, sabremos transformar esa bronca en el hacer cotidiano, militante, esforzado, hasta lograr de una vez por todas la felicidad de un pueblo que se desarrolla y crece en la igualdad, en la solidaridad, en la soberanía,  en la justicia.

Porque las Madres tenemos un sueño y como decía Martin Luther King:
 “Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas”.
                                                                                             
                                                                                                                      Sara Mrad

Publicar un comentario

0 Comentarios