Por Sara Mrad. Hoy 8 de octubre es imposible comenzar el programa sin nombrarlo. Imposible dejar de mencionar su solidaridad, su entrega, su entusiasmo por la liberación de los pueblos. Imposible dejar de pensar en su mirada y en su sonrisa habitadas por la ternura incorruptible, en la integridad de su coraje vestido de fortaleza, en su generosidad persistente embellecida por los sueños de pueblos libres.
Imposible mirar su imagen, escuchar sus palabras sin que algo se estremezca muy dentro nuestro hasta llegar a entender porqué fue el inspirador Nuestros Hijos y de Nuestras Hijas, toda una generación de militantes aguerridos, despojados absolutos de mezquindades y avaricias para lanzarse a la lucha colectiva por un pueblo sin sometimientos.
Me es imposible comenzar este programa sin mencionar a Ernesto "Che" Guevara que fuera detenido un ocho de octubre para ser asesinado al día siguiente en estos momentos históricos que estamos viviendo, momentos en que las derechas en el mundo se vuelven cada vez más agresivas.
Es que el neoliberalismo es así. El neoliberalismo conlleva en su esencia agresividad sin límites, atropello constante y un sin número de perversidades con las que desvalorizan la vida para doblegar a quienes se oponen y se resisten a implementarlo. En nuestro país allí están, entre nosotros y entre nosotras, caminan por nuestras calles, rosan nuestros ruedos, ocupan nuestras plazas pretendiendo adueñarse de nuestros espacios públicos, están en una suerte de mutación perversa: de oposición política a brutales enemigos de nuestro pueblo.
Están allí, utilizando la garganta despiadada de los periodistas de los grupos hegemónicos para estigmatizar, para debilitar, para socavar los cimientos de un gobierno elegido por el voto de las mayorías populares porque no soportan que nuestro país retome el rumbo de crecimiento protegiendo a los más débiles, a pesar de la pandemia, a pesar de las desgracias vividas con el gobierno impune y entreguista de Mauricio Macri con la desmesura de la deuda externa que sirvió para acrecentar sus indignos bolsillos. Allí están manipulando el Poder Judicial para instalar la imposibilidad de la Justicia, allí están con su irritación y su mordacidad sin límites pretendiendo que nuestra Patria tropiece y sucumba en las aguas putrefactas y malolientes del imperialismo y de los capitales financieros del mundo.
Amar y defender la vida, amar y defender la libertad nos exige ser inmensamente responsables y solidarios por eso nos quedamos en casa. Pero que no se confundan. Esta aparente quietud no nos impide continuar nuestra lucha y nuestra militancia, y aquí estamos para decirle a esa derecha oligárquica perniciosa que no sucumbiremos al vértigo irracional y desenfrenado de nuestros enemigos . Para decirles que no podrán sofocar nuestros proyectos democráticos, inclusivos y soberanos. Para decirles que no claudicaremos nunca porque nuestra historia así lo exige.
Porque un 7 de octubre de hace 43 años las Madres decidimos llevar en nuestras cabezas un pañal de Nuestros Hijos/as. Ese pañal tiene su vuelo propio y portadores de amor recorren la historia, cruzan los océanos y por siglos será símbolo de vida, de lucha, de resistencia en el mundo.
Porque un 8 de octubre nacía Juan Domingo Perón inspirador y fundador del movimiento político más importante de nuestro país, poniendo como centro de las decisiones la participación de las grandes masas populares.
Porque hubo un 17 de octubre en que se sublevó el subsuelo de la Patria.
Porque un 27 de octubre las calles se abarrotaron de jóvenes conmovidos por la partida de Néstor Kirchner, que junto a Hugo Chávez, reavivara el sueño de una Patria Grande Latinoamericana unida, libre y soberana, sueño al que no renunciaremos jamás.
Porque fuiste capaz de inspirar la lucha irredenta de Nuestros Hijos e Hijas querido Ernesto te decimos: Tus sueños libertarios no claudicaron, sólo están demorados en la maraña perniciosa del imperialismo. ¡HASTA SIEMPRE COMANDANTE!


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