Luego, Argentina 2019, Bolivia en octubre y Chile (en una larga maduración que comenzó en 2006 con la revolución de los pingüinos).
Con sus matices, también Estados Unidos expresa estas tensiones. La letanía de que "Biden y Trump son lo mismo" es, además de estéril, políticamente equivocada.
Que Biden y Trump, desde la perspectiva de los intereses del Imperio, son semejantes no es algo que necesitemos que nos lo explique nadie a esta altura.
Del mismo modo que no son necesarias muchas explicaciones acerca de que —desde el punto de vista de sus convicciones capitalistas— también Macri y Scioli "son lo mismo", como postulaban encarnizadamente lxs compañerxs de la izquierda vernácula.
Ahora bien, podemos dar abundante testimonio de las consecuencias sociales, políticas, culturales, económicas y humanitarias de esa visión maniquea.
Solo añado un ejemplo más. ¿Alguien puede dudar de que Benedicto XVI y Francisco defienden los mismos intereses fundamentales de la Iglesia Católica?
Luego, ¿son lo mismo?
El problema que tienen estas visiones "progres" es siempre el mismo: invisibilizan a los pueblos. Esa foto refuta toda leyenda.
Zeta


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