Último adiós a Pino Solanas


Carlos Zelarayán, director de la Editorial de la Universidad Nacional de Avellaneda, con su poema Sur, despidió al director de cine y militane político Fernando Ezequiel Pino Solanas, quien murió este 7 de noviembre en París por coronavirus. Era embajador de Argentina ante la UNESCO.
 

Sur

Pino se murió en París... ¿(in)justicias poéticas del destino...?

En todo caso una patria otra construida en el exilio, con Gardel en noches memorables. Sin el zorzal cuando apretaba el fuelle del destierro.

Quién sabe.

Tal vez Pino hubiera preferido morir aquí, en el país que intentó comprender siempre. Unas veces con suerte. Otras tantas sin ella.

Más allá de toda conjetura, su cine es un testimonio artístico insoslayable. Y algunas escenas de su obra han calado tan hondo que ya no puedo separarlas de lo que soy...

El ferroviario que cuenta la destrucción del menemismo y la dignidad abismal de miles de laburantes entregando sus herramientas como quien entrega las armas con las que cuerpearon el hambre de toda una vida.

El Polaco, cantando "Sur" en una esquina de Constitución... y su inolvidable «pero si yo te quiero, turra mía...»

Dumont diciéndole a la Pecoraro que «el deseo es lo que nos mueve», en una plaza de Pompeya...

Y nosotros que empezábamos a comprender el horror infinito del genocidio juntando los papeles que la brisa de Solanas empujaba aquí y allá, como huyendo hacia el futuro, con los restos desgarrados de una humanidad todavía sitiada por la muerte.

Y el deseo, sí. Urgente, invencible, nuestro... mirando al sur...

Zeta



Una vida dedicada al cine y a la política

Nacido el 16 de febrero de 1936 en la localidad bonaerense de Olivos, Fernando “Pino” Solanas, además de su carrera como dirigente, será recordado como uno de los referentes y pioneros del cine político argentino. Con una mirada crítica de la realidad, fue el artífice de “La hora de los Hornos”, junto a Octavio Getino, a mediados de los sesenta durante la dictadura de Juan Carlos Onganía.

A raíz de la censura impuesta por el gobierno de facto de Onganía, durante cinco años “La hora de los Hornos” se proyectó de forma clandestina en villas, sindicatos, obras en construcción, parroquias, unidades básicas y casas particulares. Fue el film más visto en la clandestinidad de toda la historia argentina. En Argentina, Solanas era miembro junto a Getino y Gerardo Vallejo del “Grupo Cine Liberación”, un hito del arte cinematográfico latinoamericano identificado con las ideas revolucionarias de los años sesenta y setenta.

La película logró llamar la atención de Juan Domingo Perón, quien convocó a ambos directores a Puerta de Hierro, donde permaneció durante su exilio en Madrid. Allí surgieron los testimonios de La Revolución Justicialista y Actualización Política y Doctrinaria para la toma del Poder, ambas de 1971.

Durante aquellos años recibió amenazas de muerte de la Triple A. Si bien en 1975 consiguió finalizar su primera película de ficción -Los hijos de Fierro-, esta demoró casi una década en poder proyectarse. Luego del golpe de Estado de 1976, el cineasta es alertado de que un comando de la Marina lo intentaría secuestrar, por lo que decide escapar a España, para luego terminar exiliado en Francia.

Ya con el retorno de la democracia en Argentina, su reconocimiento empieza a trascender las fronteras. En Venecia y La Habana fue galardonado por El Exilio de Gardel (1985) y fue elegido mejor director en el Festival de Cannes por Sur (1988), donde reunió a Fito Páez con Roberto Goyeneche.

“Pino” inició su carrera como dirigente político. Crítico de la gestión de Carlos Menem por su impronta privatizadora, fue querellado por el ex presidente luego de que calificara al gobierno de “una pandillas de estafadores, corruptos y traidores”. En mayo de 1991 fue baleado al día siguiente de haber ratificado su declaración ante la Justicia.

Por sus diferencias con el Partido Justicialista, se unió al “Grupo de los Ocho”, donde se inició con un tercer puesto para senador por la Capital, con el 7,5% de los votos.

En 1993 compitió en provincia de Buenos Aires y ganó su banca como diputado del Frente Grande, espacio del que se terminaría alejando en plena reforma constitucional de 1994 por sus diferencias con Chacho Álvarez.

En 1997 cumplió su mandato como legislador y decidió volver a sus orígenes. En 2004 estrenó Memorias del Saqueo, documental en el que graficó las crisis políticas, económicas y sociales que atravesó la Argentina desde la dictadura cívico-militar de 1976 hasta el estallido de 2001, durante el gobierno de Fernando de la Rúa. Dicho film lo presentó en Berlín, donde fue nuevamente premiado, y luego lo haría ante Fidel Castro y Hugo Chávez.

En 2007 regresó de lleno a la política. Compitió en las presidenciales al frente de Proyecto Sur, pero sacó solo el 1,6% de los votos. Luego intentaría competir por la jefatura de gobierno porteña, aunque quedó tercero con el 12,8% de los sufragios.

Aliado con Elisa Carrió, en 2013 obtuvo su banca como senador. En ese entonces era un ferviente opositor al gobierno de Cristina Kirchner. Finalmente su espacio, Proyecto Sur, fue parte de la unión del peronismo en 2019 que llevó a la presidencia a Alberto Fernández.

Publicar un comentario

0 Comentarios