Por Ruth Aredez. En América Latina cala cada vez más hondo en la conciencia de sus pueblos la necesidad de estar unidos entre ellos, y eso hay que celebrarlo, la "Toma de Conciencia" de las masas de que somos parte de un todo mayor, de que somos parte de La Patria Grande que quisieron concretar, Bolívar, San Martín y un sinnúmero de revolucionarios.
Reitero eso es positivo, muy positivo; no obstante hay que estar alerta debido a que el enemigo, el imperialismo trata y tratará de desvirtuar tal sentir, y le dará un ropaje, *seudo* ropaje para de alguna forma mostrarse ante la OPINION PUBLICA a que está en sintonía con dicho sentir.
De allí creará *sellos* internacionales, ficticios, falsos, que den de hablar a la prensa escrita y televisiva de la importancia de dicha unión expresada en tal organismo internacional para la concreción de dichos fines, organismos que en si están para camuflar, y hacer como un si... dicha unión panamericana, sin lograr que nada en lo sustancial cambie para bien de nuestros pueblos.
O acaso que fue la creación de la OEA, que hasta el día de hoy se enseña en nuestras escuelas las bondades de dicho organismo, resaltando las virtudes de la unión de todos los pueblos de América, sin cuestionarse los educandos por falta de formación política de los docentes para quien está conformada dicha organización.
Con el avance Iberoamericanismo expresado en la Unasur y la Celac, donde se plantearon objetivos estratégicos concretos tendientes a lograr una mayor independencia económica y soberanía política y su posterior retroceso como reflujo de la derecha acudiendo a golpes blandos; tal conciencia no se disipó y sigue vigente, de ahí la necesidad de haber creado *nuevos* ropajes, como el grupo de Lima teniendo como fundamento de tal concepción el panamericanismo, este ultimo orientado siempre por el mismo patrón, como se hace con la brújula, se ubica el norte y de ahí se sigue.
Los acontecimientos políticos en Chile, Colombia y Perú, más el triunfo de 2019 del Frente de Todos en Argentina, y el regreso del MAS al gobierno de Estado Plurinacional de Bolivia, y lo acontecido con Lula en Brasil, reaviva las esperanzas a retomar el camino hacia el *Iberoamericanismo* en oposición al Panamericanismo concepción creada para que nada se transforme
De ahí mis felicitaciones al gobierno de mí país, Argentina por el reconocimiento del Triunfo de Castillo en Perú ante la derecha, expresada en un apellido sinónimo de dictatorial ( el fuyimori o como se escriba )
Dicha felicitación no fue ingenua, no es que el gobierno argentino no estuviera al tanto del no reconociendo formal por partes de las autoridades de dicho país, sino que busca *sin* inmiscuirse en los asuntos interiores del Peru, poner un *freno* a los posibles maniobras a lo que nos tiene acostumbrado la derecha, para delegetimar a los gobiernos populares.
Lograr el reconocimiento de Castillo en dicho país, es estar más cerca de lograr una unidad verdadera entre los pueblos iberoamericanos.


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