Era el Pueblo el que cantaba y no otra cosa, por más que algún tilingo lo haya tildado de "grasa militante" o de "zurditos setentistas" (dos verdaderos dolores testiculares para los chetos y la Derecha, por cierto).
Porque no toda la Sociedad sabe ser Pueblo y porque no siempre lo que representa al Pueblo, es tenido en cuenta como parte de una Sociedad de iguales; una sin élites; sin esas castas lacras carentes de valores y de empatía, llenas de privilegios heredados y responsabilidades delictivas jamás pagadas.
El Gobierno de Cambiemos fue una Dictadura. Un régimen en el cual, aquellos que ya tenían el Poder sobre millones de hectáreas de las mejores tierras productivas del País; sobre la Banca; la Energía y Minería; sobre las divisas generadas gracias a la importación de sus materias primas y sobre los Medios de Comunicación, pasaron a tener también el Poder del Estado y - lo sabemos - todo poder absoluto termina aniquilando al Estado de Derecho.
Al igual que lo hicieron las Dictaduras que padecimos durante el Siglo XX, el Gobierno de Mauricio Macri; Eugenia Vidal; Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, entre otros, persiguieron y criminalizaron a quienes pensaba distinto a ellos y a quienes se negaban a alinearse o alienarse a ellos. La propiedad privada fue pisoteada por las botas de la ambición desmedida de un grupete de niños ricos,
tan insaciables como sus oligárquicos apellidos.
Escuelas y Universidades, perdieron presupuesto y autonomía, al lado de que Ministerios vitales para el Siglo XXI como lo son los de Salud; Trabajo y Ciencia y Tecnología, eran desmantelados y degradados.
El gatillo fácil volvió a actuar con la facilidad con que disparaban los genocidas y el "algo habrán hecho", fue sustituido por el "se robaron un PBI", demostrando lo fácil que es para la Derecha y la Oligarquía, crear un sentido común en esa Sociedad que no es Pueblo, para la cual - la Militancia Socialista o Progresista - era Subversiva en los '70 y Ladrona o Choriplanera en estas primeras décadas del Siglo XXI.
La vida privada de las personas, dejó de serlo, haciéndose cotidiano; rutinario y hasta sistemático, la práctica de escuchas ilegales; chantajes; invento de Causas Judiciales con Condena Mediática de entrada y limpieza de algunos sucios expedientes judiciales con que algunos miembros de la Banda cargaban.
Todo lo que una Mafia pudiera concebir, el Poder Real lo concibió y Cambiemos lo parió.
Y casi al final de su mandato, como para no dejar dudas sobre que efectivamente eran La Dictadura, endeudaron al País de la misma forma cipaya y escandalosa que lo hizo la anterior Dictadura y apoyaron estratégicamente un Golpe de Estado en contra de un Gobierno Democrático de un pueblo hermano como el de Bolivia, como un nuevo Plan Cóndor comandado por el Águila imperialista, que clavaba sus garras desde Cuba y Venezuela, hasta las juveniles calles de la esperanzadora Chile y la dignidad del plurinacionalismo Boliviano.
Cantaba nuestro Pueblo y no desentonaba; y no desafinaba; y no desesperaba. Porque cantando "Macri, basura, sos la Dictadura", contábamos lo que vivíamos desde Diciembre de 2015. Y porque, cantando "A volver, a volver, vamos a volver", contábamos cómo viviríamos a partir de Diciembre de 2019.
Nunca Más, Neoliberalismo.
Nunca Más, el Poder Hegemónico siendo dueño del Poder del Estado.
Nunca Más, una oportunidad perdida, porque - como dijo Cristina - quizás estemos ante la última.


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