El peronismo tucumano logró sostener el caudal de votos


Por Sebastián Lorenzo Pisarello.
 Las PASO tuvieron como escenario central la interna entre el gobernador Juan Manzur y su vice Osvaldo Jaldo: ambos peronistas encolumnados dentro del Frente de Todos y que buscaron durante la campaña el apoyo nacional tanto de Alberto Fernández como de Cristina Fernández. 

Por primera vez desde la reforma electoral del 2009 que introdujo las PASO, el peronismo tucumano fue a unas internas competitivas pero no para dirimir las listas para el Congreso, sino para batallar de cara a las elecciones provinciales de 2023, ya que Manzur no puede aspirar a la reelección. La lista Lealtad Peronista (manzurista) encabezada por su ministra de Salud, Rossana Chalha para diputada y el actual diputado, Pablo Yedlin, para senador, cosechó casi 290 mil votos. Mientras, Todos por Tucumán (jaldista) superó los 180 mil sufragios.  Con estos resultados, Jaldo le arrebata el segundo puesto de candidato a Alejandro Melo, joven de La Cámpora que quedó relegado al cuarto lugar, y además queda con un alto caudal de votos propios para disputar la sucesión en 2023.

Del otro lado de la “grieta”, Cambiemos fue con tres listas. La bendecida por el ex presidente Mauricio Macri, encabezada por los radicales José Cano y Silvia Elías de Pérez, salió tercera cómoda: este año finalizan sus mandatos tanto en Diputados como en el Senado, por lo que volverían al llano político. Para senadores, se impuso Germán Alfaro, el intendente de la capital tucumana de raigambre peronista. Alfaro tuvo la bendición de Horacio Rodríguez Larreta, con quien lo unen más los negocios que la política. En cambio, para diputados ganó la lista de los intendentes radicales Roberto Sánchez y Mariano Campero, los impulsores de sumar al bussismo al frente de Cambiemos.

Más abajo quedaron el bussismo, el Frente Amplio Por Tucumán (una alianza de Libres del Sur con el Partido Socialista) y el Frente de Izquierda y de los Trabajadores - Unidad que lograron superar las PASO pero con un bajo caudal de votos. No deja, igualmente, de ser auspicioso que el FIT-U logre superar las PASO contra todo el aparato oficialista y de la oposición cambiemita. 

La sensación es que el peronismo local logró sostener el caudal de votos mientras que a nivel nacional el FdT retrocedió en casi todas las provincias. Así, Manzur ve fortalecido su rol nacional y se posiciona con fuerza para un posible desembarco en Casa Rosada. O en 2023 o en un posible recambio ministerial.

Como conclusión, parecería ser que el voto nacional fue un voto castigo. A la crisis económica, a los privilegios de la clase politica amplificados por los medios de comunicación, a la falta de perspectiva de que nuestra vida vaya a mejorar en el futuro. El Frente de Todos deberá afinar su puntería y gobernar para quienes lo votamos. Porque las urnas fueron claras: no es por ahí.

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